El mallazo es ese héroe silencioso del mundo de la construcción, sin el que no se podrían crear las estructuras actuales para que cumpliesen tanto los requisitos de seguridad como los de durabilidad. Son como el esqueleto de cualquier construcción, la ‘malla’ que lo mantiene todo unido, nunca mejor dicho.
Como trabajadores del metal, en Initube sabemos de la importancia de este elemento y de los múltiples usos que acarrea en el sector de la construcción, en el que también trabajamos realizando cortes de tubos, perfiles y vigas que después se emplean junto a las mallas. Aunque puede hayas visto estas estructuras mientras se está construyendo un edificio, sus empleos son mucho más variados de lo que parece. Hoy explicaremos los más comunes, pero primero debemos aclarar de lo que estamos hablando:
¿Qué es una malla de construcción?
Cuando hablamos de ‘malla’ quizá también venga a la mente una prenda de ropa o una cota de malla, una parte del uniforme de un soldado medieval. Este segundo ejemplo tiene más parecido del que parece con nuestra ‘malla’, ya que en construcción se trata de una red compuesta de elementos atados o anudados entre sí, exactamente como una cota, que hacía de escudo y evitaba heridas infligidas por armas.
Este elemento constructivo está hecho, normalmente, con alambre de acero inoxidable, bronce, aluminio o cobre. Su misión principal es crear soporte con una cierta rigidez y niveles de apertura. Dependiendo del tipo de instalación en la que se aplique, la malla tendrá que someterse a un cálculo de dimensiones, distancias y resistencia.
Su forma es predominantemente cuadrada, y cada pieza puede unirse entre sí a través de una electrosoldadura para cumplir con las normas de instalación y de seguridad acordadas de forma internacional. Además de para formar el esqueleto de la construcción, las mallas también se pueden emplear para delimitar un perímetro de terrenos y para indicar cerramientos en una construcción.
Sin embargo, estos no son sus únicos usos: aunque más adelante lo explicaremos en detalle, podemos avanzar que también se utilizan para proteger. En este caso no suelen ser de metal, sino de plástico, y se emplean para señalizar áreas de riesgo. El nylon ofrece unas propiedades de resistencia ideales para esta tipología de mallas, que ayudan a evitar las caídas de objetos en zonas de construcción, como ductos, patios, cornisas, etc.
Tipos de mallas
Dependiendo de las propias características de la malla, existe una clasificación por tipos:
- Malla de simple torsión. La también llamada malla ciclónica es uno de los tipos más comunes, versátiles y eficaces de este elemento. Es capaz de adaptarse a casi cualquier cerramiento, independientemente de las condiciones del terreno en el que se instale. Normalmente está hecha de acero galvanizado. Sus popularidad se debe a su precio (es bastante económica) y a su resistencia, pero también porque es fácil de cortar, coser y entrelazar, se instala de forma simple muy grandes.
- Mallas de triple torsión. Este tipo es de acero galvanizado y tiene forma hexagonal. Para crearla se tejen 2 alambres unidos entre sí, generando 3 torsiones flexibles en todas direcciones. La forma en la que está pensado este trenzado hacer que la malla no tenga nudos de fijación, a diferencia del tipo anterior, por lo que hay menos posibilidad de que ocurran cortes en caso de contacto. Su uso más común es la protección de cualquier espacio contra la caída de escombros o piedras. Destaca por su resistencia a la perforación y la tensión.
- Mallas para paneles rígidos. Este sistema de mallado es increíblemente resistente y rígido, además de que ofrece protección en el área en en la que está instalada. Como podrás deducir, se utiliza sobre todo para cercar jardines, zonas residenciales, áreas públicas, colegios, etc.
- Mallas electrosoldadas. Su fabricación con alambres longitudinales y transversales cruzados entre ellos perpendicularmente y unidos a través de soldaduras eléctricas hacen de este tipo el modelo perfecto para reforzar losas, cimientos, pavimentos, muros de contención y en estructuras hidráulicas y silos. Se suelen crear con acero galvanizado o inoxidable para que sean resistentes a la oxidación y corrosión. También es el que se elige si en el proyecto se utiliza hormigón, ya que se adhiere con mucha más facilidad.
Existen mallas en diferentes tamaños y espesores, por lo que la elección dependerá enteramente de las necesidades específicas del proyecto.
Usos del mallazo en el sector de la construcción
El uso del mallazo se ha vuelto esencial en la creación de estructuras, especialmente las de hormigón, razón por la cual su presencia es tan frecuente en el sector de la construcción. Veamos pues algunos de los usos y aplicaciones más habituales de este material:
Refuerzo de pisos y losas. La malla se coloca dentro del hormigón para reforzar la estructura que se elija y prevenir la aparición de grietas o fracturas que pueden ir a más y dañar severamente la construcción. Además de ello, también hace que la carga se distribuya más uniformemente en toda la superficie.
Refuerzo de muros. También existe la opción de usar la malla dentro de los propios muros de hormigón para mejorar su resistencia y evitar que se deformen o se agrieten con el tiempo.
Refuerzo de techos y cubiertas. Se colocan bajo la capa de hormigón de los techos y de las cubiertas para reforzar la resistencia al peso y a las cargas externas.
Refuerzo de estructuras de columnas. Esta malla se utiliza para aumentar la resistencia a la compresión de las columnas.
Refuerzo de estructuras de puentes y túneles. El último uso que queremos comentar es el de fortalecer y estabilizar las estructuras de puentes y túneles, haciendo que generen más resistencia a las fuerzas externas.
Como has podido comprobar, el mallazo en el sector de la construcción tiene una amplia gama de aplicaciones. Una de las razones principales de su frecuente uso radica también en una ventaja particular: su facilidad de transporte y almacenamiento. A diferencia de las vigas, puede enrollarse sin perder resistencia y su instalación es rápida y sencilla, lo que minimiza el desperdicio de material.
Escoger el tamaño y grosor adecuados
Una de las primeras decisiones que tendremos que tomar a la hora de escoger un tipo de malla adecuado a nuestra construcción será la de su tamaño y grosor. Estos 2 parámetros deberán garantizar la resistencia y estabilidad de las estructuras de hormigón armado y tendrá que elegirse según las especificaciones de diseño y las necesidades del proyecto.
No se tiene que usar ni más ni menos; si escogemos un malayo de tamaño o grosor insuficiente, la estructura será mucho más vulnerable a la deformación o a las grietas, y si utilizamos una malla excesivamente gruesa o grande, se desperdicia material sin motivo alguno, aumentando su coste. Recuerda que no por coger más cantidad el resultado será mejor. El objetivo siempre será ajustarse a las necesidades.
A la hora de escoger el mallazo metálico adecuado, el tamaño del paño será un factor crucial. Los paños estándar de 6000 x 2200 milímetros (13.2 metros cuadrados), son los más comunes en la construcción gracias a la versatilidad y facilidad de manejo que proporcionan. Su tamaño facilita la cobertura y adaptación rápida y eficiente de áreas extensas.
Consejos
Para asegurar una mayor longevidad en las estructuras del sector de la construcción, es fundamental llevar a cabo una instalación y mantenimiento apropiados de la malla. Es crucial posicionar y fijar el mallazo de manera precisa durante la instalación para prevenir desplazamientos no deseados durante la construcción. Además, este siempre deberá instalarse limpio y sin ningún tipo de óxido.
Tras la instalación habrá que realizar inspecciones de forma regular para detectar a tiempo posibles daños o deformaciones en el mallazo y poder aplicar una solución lo antes posible, evitando que el problema vaya a más. Un mantenimiento periódico también evitará la acumulación de suciedad o de restos que puedan afectar a la resistencia del mallazo con el paso de los años.
Al final, como en cualquier estructura, una adecuada instalación y mantenimiento son los pilares fundamentales para prometer seguridad y durabilidad en las construcciones, tanto de las mallas como de cualquier otro elemento, como en el caso de tubos, perfiles y vigas. En Initube somos conscientes de la importancia de mejorar los procesos de fabricación de estructuras metálicas, ya que son las que soportan y forman el esqueleto, la espina dorsal, de casi cualquier proyecto de construcción. Por eso hemos creado una guía gratuita para su optimización con la que podrás aumentar la eficiencia, reducir costos y mejorar la calidad en cada etapa del proceso.
Diferencia entre una malla electrosoldada y una malla de ingeniería
El último punto sobre el que queremos hablar sirve para dejar clara una diferencia que a veces puede confundir: la malla electrosoldada, que hemos mencionado arriba, y la malla de ingeniería. Aunque las primeras son mucho más comunes en las construcciones, las segundas aparecen cuando se necesita un refuerzo mayor en la estructura.
Ambas son resistentes, rígidas, dúctiles, se pueden soldar y son capaces de soportar esfuerzos de tracción y torsión. Sin embargo, cada una tiene características y aplicaciones específicas y es necesario conocerlas para saber cuál utilizar en tu proyecto:
- Las mallas electrosoldadas están hechas a base de varillas de acero unidas por una soldadura eléctrica. Se instalan rápidamente, ofrecen alto rendimiento y requieren pocos materiales para su colocación. Se emplean comúnmente en viguetas, bóvedas, muros de carga y pavimentos.
- Las mallas de ingeniería, por su parte, se construyen con una estructura prefabricada de varillas de alta resistencia, adaptándose a las necesidades del proyecto en cuanto a medidas y calibre de las varillas. Este tipo de refuerzo es muy práctico en elementos que contienen hormigón, como suelos industriales, puentes, losas y azoteas. Su diseño corrugado asegura una distribución uniforme del esfuerzo y facilita un anclaje más sólido.
Ahora que ya sabes los usos del mallazo en el sector de la construcción habrás comprendido su importancia y relevancia en cualquier tipo de proyecto. Como trabajadores del metal, en Initube entendemos que es fundamental escoger la malla adecuada (en cuanto a tamaño y grosor) y, aunque estamos especializados en el corte y mecanizado de tubos y perfiles de todo tipo de material férrico, también formamos parte del sector y entendemos la necesidad de divulgar información válido y útil para cualquier empresa. ¡Esperamos que este artículo haya sido tan útil para ti como enriquecedor para nosotros crearlo!



