Los niveles de producción de acero varían constantemente y no son inmunes a los cambios que se producen en el mundo. Los países que generan más acero no siempre son iguales, ya que cada uno evoluciona a su tiempo. Aunque los podios suelen turnárselos los mismos, su producción puede variar en cualquier momento. La pandemia, por ejemplo, descolocó muchos tipos de mercados y productos. El del acero no fue una excepción. Veamos cuáles son los países a la cabeza de la fabricación de acero y cómo ha evolucionado la industria en los últimos tiempos.
¿Cómo se produce el acero?
Como ya sabemos, para fabricar acero necesitamos primero hierro. Sin él no tenemos nada, pero necesita pasar, a su vez, por un proceso de eliminación de impurezas. Después de esta ‘limpieza’ se le añaden carbono u otros elementos para crear la aleación final, el acero. Este proceso se puede realizar de 2 formas: a partir de chatarra o utilizando arrabio. Con ambos métodos se obtiene un producto final con la proporción necesaria de elementos para poder considerarlo acero (una aleación en la que el carbono ocupe menos del 2,1%).
Producir acero mediante chatarra es de las metodologías más comunes. Es increíblemente económico y respetuoso con el medio ambiente, ya que se utilizan materiales ya existentes. Se han llegado a alcanzar cifras de recuperación de material impensables en otras industrias. Hoy en día, más del 70% de la producción de acero se genera con desechos de materiales anteriores. Casi 3/4 partes del acero que se fabrica en el planeta es reciclado.
Una vez dicha chatarra llega a las industrias que fabrican acero, es necesario que sea fundida. Necesita temperaturas extremadamente elevadas, por lo que se usan hornos que superarán los 1.650 grados centígrados. Se calcula que el 80% de los desechos que se utilizan volverán a ser acero de primera calidad. Una vez la chatarra se ha fundido y ha pasado a un estado líquido, se le añade metal, que se pondrá en contacto con el acero licuado. Después de que ambos elementos se hayan mezclado se introduce oxígeno en el proceso para acelerar la fabricación del material, reducir la presencia de carbono y homogeneizar la mezcla.
Después toca pasar a la fase de colada, donde el acero líquido cae a unos moldes. Mientras tanto, se le añaden aditivos y elementos dependiendo de la finalidad o características que se quieran potenciar en el acero. Ahora solo falta que enfríe y recupere su forma sólida.
El proceso que acabamos de describir genera un metal con una presencia de carbono en torno al 4%. Este material se conoce como hierro bruto o arrabio. Si lo dejamos tal y como está, no se podrá manipular para la venta, ya que no se puede moldear. Por ello, se lleva al arrabio a su punto de fusión adecuado para, así, oxidar el producto y liberarlo de impurezas. Poco a poco, acabará llegando a la cantidad de carbono adecuada. Obtendremos el arrabio a través de un orificio situado en la parte baja del horno.
Ahora toca transportar el arrabio líquido a través de torpedos y generar una aleación con carbono. Este proceso es muy delicado y requiere de un extremo cuidado y precisión. Llegamos, finalmente, a la fase de enfriamiento, en la que, además de solidificar el arrabio, se le da la forma deseada con herramientas como el martillo o técnicas como la presión o la laminación.
Producción mundial de acero
La Asociación Mundial del Acero publicó los datos de la producción mundial de acero durante 2022. La producción de acero bruto cayó en marzo un 5,8% interanual, hasta los 161 M.Ton. Aunque esta cifra elevó la producción del primer trimestre de 2022 hasta los 456,6 M.Ton., sigue siendo un 6,8% menos que en el mismo periodo de 2021. Aún así, la producción mundial en marzo fue un 13% superior a la que hubo en febrero. Veamos cuáles son los países que producen más acero y sus porcentajes:

China, el mayor productor. Generó 88,3 M.Ton. de acero bruto en marzo, un 6,4% menos que el año anterior. Aún así, aumentó un 17,7% intermensual, representando el 54,8% de la producción mundial total de acero bruto. El primer trimestre de la producción de acero total en China llegó a los 243,4 M.Ton., un 10,5% menos que el año anterior.
India, en el segundo puesto. Aumentó su producción en marzo, con un 4,4% interanual y un 7,9% intermensual hasta los 10,9 M.Ton. Su producción durante el primer trimestre también aumentó un 5,9% interanual, llegando a los 31,9 M.Ton.
Brasil, el tercero. Además de la India, Brasil ha sido el único país de los 10 principales productores que ha aumentado la cantidad producida, con un volumen estimado de 3 M.Ton. Se trata de un 5,4% más que en marzo de 2021 y un 11,1% más que en febrero. Sin embargo, la producción total de su primer trimestre bajó un 2,2% interanual, situándose en los 8,5 M.Ton.
Japón. En el número 4, Japón también tuvo un descenso en la producción. Cayó un 4,3% interanual, pero aumentó un 9,6% respecto a febrero, hasta los 8 M.Ton. Aún así, la producción del primer trimestre volvió a caer un 2,9% interanual hasta los 23 M.Ton.
EEUU. Estados Unidos tampoco se libra del descenso: cayó un 1,7% interanual, pero aumentó un 9,4% intermensual hasta los 7 M.Ton. en marzo. Aunque su primer trimestre se elevó hasta los 20,3 M.Ton., esta cifra es un 0,4% menos que en el mismo periodo de 2021.
Rusia. Las estimaciones calculan que este país produjo 6,6 M.Ton. en marzo, un 1,8% menos que el año anterior. Sin embargo, es un 13,8% más que el mes anterior. Su producción trimestral bajó un 1,2%, hasta los 18,7 M.Ton.
Corea del Sur. Redujo su producción un 6,1% interanual en marzo hasta los 5,7 M.Ton. Pero no son malas noticias para este pequeño país, ya que fue un 9,6% superior a la del mes anterior.
¿Qué ocurre en Europa?
Nuestro continente tampoco se libra del descenso en la producción de acero: incluyendo al Reino Unido, la creación de acero aumentó un 7% interanual hasta los 17 M.Ton. en marzo. Aunque esta cifra supuso un aumento del 8,9% en comparación con el mes anterior, la producción del primer trimestre alcanzó un total de 48,7 M.Ton., un 3,9% menos que en el mismo trimestre del año anterior. Alemania, el mayor productor de acero de Europa, produjo 3,3 M.Ton. en marzo. Supuso un descenso del 2,9% interanual, pero un aumento del 3,1% intermensual.
Estas cifras son consecuencias de la falta de demanda de acero por parte del sector automovilístico. La escasez de semiconductores y chips restringe la producción de vehículos, lo que a su vez afecta al sector del acero, que no necesita producir tanta cantidad de material.
El aumento del precio de la luz y la energía también afectaron a la producción de este metal en Europa. Las plantas de horno de arco eléctrico que se emplean para fabricar acero funcionan con electricidad. Si la luz aumenta de precio, las fábricas deben reducir turnos, por lo que los niveles de producción caen. Esto, unido a la pandemia, no hizo más que empeorar la situación.
Algunos países, como Turquía, lograron reponerse. Este país produjo 3,3 M.Ton. Aunque es un 2,9% menos que el año anterior, produjeron un 10% más que el volumen de febrero.
La producción de arrabio durante el mes de marzo llegó a los 108,5 M.Ton., cifra menor a los 115,9 M.Ton. de marzo de 2021. Aún así, fue más de los 97,1 M.Ton. del mes anterior. El hierro de reducción directa producido mundialmente ascendió a 9,2 M.Ton. en marzo, en contraposición a los 9,8 M.Ton. de hace un año y los 8,1 M.Ton. de febrero.
La evolución en la producción de acero
Aunque todavía se sigue realizando el acero como hemos descrito en la primera parte del artículo, hace años que la industria ha comenzado a apostar por los hornos eléctricos. No todas las industrias necesitan el mismo tipo de acero, y cada una de las metodología para crearlo proporcionan al material final unas cualidades determinadas. Así, el acero se puede adecuar todavía más a su función final. El acero que se necesita, por ejemplo, para la industria automovilística no es el mismo que el que exigirá un arquitecto para su edificio.
La necesidad de innovar y reestructurar el sector ha hecho que los hornos eléctricos se instalen en España, sustituyendo a los tradicionales altos hornos. La realidad es que, a nivel mundial, el 75% del acero ya se produce con electricidad. Veamos cuáles son los beneficios que puede generar a una empresa trabajar con hornos eléctricos:
- Mayor reciclaje. Como la chatarra es el elemento principal en la creación de acero de estos hornos, el nivel de reciclaje es mucho mayor. Además, como se emplea electricidad, se eliminan las emisiones de anhídrido carbónico, lo que genera menor impacto medioambiental.
- Calidad. Los hornos eléctricos hacen más fácil poder mejorar el acero y llevarlo a los niveles deseados sin dificultad. El resultado es una mayor pureza del producto.
- Control. El horno eléctrico ofrece una mayor eficiencia térmica. Se puede medir y controlar la temperatura de forma mucho más precisa que en un alto horno.
El único inconveniente que podemos encontrar en un horno eléctrico es que depende completamente de la electricidad. Si los precios de la energía aumentan, el precio del producto final también lo hará. La alta competitividad del sector hace que los hornos eléctricos supongan incluso un problema a la hora de hacer frente al precio del acero producido en altos hornos, que no dependen de los ascensos o descensos del precio de la luz.
Pero no por ello debemos renunciar a una opción sostenible y medioambientalmente más viable. En Initube comprendemos lo importante que es pensar un futuro verde y estamos pendientes de todos los avances en este campo. Por ello, siempre estamos en la constante búsqueda de nuevas noticias del campo del acero. Somos especialistas en el corte y mecanizado de tubos y perfiles de todo tipo de material férrico, con más de 40 años de experiencia en el sector metalúrgico. Nuestra filosofía es mejorar día a día para aportar valor a las personas -y no solo a las empresas-. Si tienes alguna duda sobre nuestros servicios o necesitas una consulta, puedes ponerte en contacto con un miembro de nuestro equipo, que te asesorará personalmente.



