La mecanización de la metalurgia ha proporcionado una velocidad nunca imaginada en la producción de este sector. Industrializar todos los procesos conlleva un mayor control, unos tiempos de espera reducidos y unas piezas finales mucho más similares entre ellas. El corte de piezas metálicas no es una excepción. Encontrar el tipo de corte perfecto puede suponer una gran reducción de dinero y tiempo para una empresa. Por ello, en este artículo vamos a explicar cuáles son los tipos de corte más populares y cuáles se deberían usar dependiendo de la pieza que se quiera cortar.
Pero, ¿cómo se corta el metal?
La palabra ‘metal’ suele asociarse a la idea de un material muy duro y resistente; y así es. Para aprovechar toda la superficie posible y no desperdiciar material, las láminas y barras de metal se manufacturan en gran formato. Por lo tanto, es complicado y complejo cortarlo. Las herramientas de corte que se han ideado sirven para realizar el corte deseado por el cliente y que, además, conlleve el menor riesgo posible para el trabajador.
Existe un tipo de corte para un uso específico del metal. El tamaño de este también influye en la elección de la máquina que lo cortará. La herramienta más común, y la que seguramente nos venga a la cabeza enseguida, es la sierra, pero los cinceles o las cizallas también son posibles candidatos para cortar este material. Sin embargo, cuando hablamos del proceso de industrialización, el corte de piezas metálicas se profesionaliza y se divide en varios tipos.
Tipos de corte de piezas metálicas
Como hemos comentado antes, existen varios tipos de corte dependiendo del tamaño y del uso que se vaya a hacer de la pieza final. A continuación, comentaremos los cortes más populares y para qué sirve cada uno:
- Corte por plasma. Es uno de los cortes más populares, el ‘polivalente’. Lo hemos bautizado de esta forma porque se utiliza en muchos sectores, desde la construcción, la automoción, la aeronáutica o la siderurgia. El proceso de este corte es el siguiente: una corriente de gas a casi 2000ºC crea un rayo de plasma que literalmente corta el material. Se trata de un trabajo rápido y exacto, fácil de utilizar. Permite, además, crear cortes muy lineales y sin imperfecciones.
- Corte por láser. Si el corte por plasma es el ‘polivalente’, el corte por láser es el ‘sofisticado’. Con una exquisita precisión, este tipo utiliza un sistema informático que corta el metal de las formas más complejas posibles. La exactitud y la precisión están completamente aseguradas. Los cortes a láser son rápidos y permiten realizar cortes tanto lineales como irregulares. El único inconveniente que puede tener es su precio.
- Corte por chorro de agua. Este proceso ocurre gracias al principio de erosión. La presión de un chorro de agua fuerte y dirigido hace que el metal acabe cortándose. Este proceso puede ser un poco lento en comparación con los 2 anteriores, por lo que en ocasiones se añaden sustancias abrasivas al agua para que el material se corte más rápido.
- Perforación. Se trata del mismo procedimiento que cuando se hace un agujero en la pared con un taladro: una máquina de perforación, equipada con una pieza de corte afilada realiza un agujero en el metal gracias a la fuerza y la rotación con la que se le dota.
- Molienda. Este proceso se utiliza cuando la superficie del metal debe quedar completamente suave. La máquina de moler contiene una rueda que se mueve al contacto con el metal y la va puliendo poco a poco. Así la superficie se queda suave.
- Corte por combustible de oxígeno. En este tipo de corte se provoca voluntaria y controladamente una reacción química a muy altas temperaturas del oxígeno con el metal. Este, previamente al corte, se calienta a altas temperaturas para que luego un chorro de vapor de oxígeno vaya oxidando el metal y se forme una cavidad. De esta forma, el metal acaba cortándose.
- Corte con sierra de cinta. Es el corte que se utiliza en bloques, tubos y láminas de metal. El funcionamiento es simple: la hoja de la sierra se va desplazando por la superficie del material, cortándolo poco a poco. Esta hoja puede ser de varios materiales (carbono, bimetálica o metal duro) dependiendo del material y la forma de la pieza que vayamos a cortar.
- Sierra circular de corte abrasivo. Está pensado para cortar piezas macizas de tamaño reducido. Al principio el corte era en seco, lo que daba lugar a cortes muy irregulares y de mala calidad. Hoy en día se utilizan sierras refrigeradas. Este corte se utiliza sobre todo en el corte de guías lineales, barras cementadas o coladas para prótesis dentales.
- Sierra circular de corte rápido. También conocido como High Speed Steel (acero de alta velocidad), esta sierra realiza cortes de perfiles de acero y tubos. Es recomendable para cuando se necesita un acabado liso de la pieza. El aluminio o el latón también son materiales indicados para este tipo de corte.
¿Qué tipo de corte es el mejor?
Como hemos comentado desde el comienzo del artículo, el corte de piezas metálicas debe adaptarse a los resultados que se desean obtener y la forma que tenga el material cuando lo recibimos. Sin embargo, hay 2 tipos de corte que pueden resaltar sobre los demás debido a su exactitud y a la facilidad que proporcionan. Los cortes por plasma y láser resultan los más cómodos. El primero por su capacidad de adaptarse a varios sectores y el segundo por su precisión y practicada.
Por ello, en Initube somos especialistas en cortes metálicos de plasma y láser. Estudiamos, diseñamos y desarrollamos cada proyecto de forma personalizada para responder a las exigencias de nuestros clientes y del mercado. Ofrecemos servicio a una gran cantidad de sectores, desde el agrícola al náutico, siempre dispuestos a realizar un trabajo sin fisuras. Trabajamos con una gran cantidad de empresas y marcas que han puesto su confianza en nuestros servicios y continúan con nosotros a día de hoy. Puedes ponerte en contacto con nosotros para cualquier duda o información. Contamos también con un servicio de urgencia, gracias al que podrás tener tu pedido disponible en menos de 48 horas.



